15M Parlamento No

Hablamos con Marisol Ares, alumna de Introducción a la Incidencia Política

Hablamos con Marisol, socia de ISF y alumna de la última edición del curso de Introducción a la Incidencia Política.

¿Qué te motivó del curso cuando decidiste apuntarte?

Que una organización como Ingeniería Sin Fronteras, con una larga trayectoria en el activismo social tanto local como global, organizara un curso de Incidencia Política combinando toda la parte teórica (muy bien estructurada por cierto) con la práctica, basada en las distintas campañas llevadas a cabo por la organización. Me pareció la combinación perfecta, un curso sobre política organizado por ingenieras.

Cómo crees que ha contribuido el curso a tus objetivos (profesionales, políticos, de militancia…?)

Me ha ayudado a comprender la manera en que funcionan las administraciones públicas municipales, estatales, europeas, etc. Lo cual es un paso previo fundamental si se quiere organizar o participar en cualquier campaña de incidencia política.

Gracias al foro también he podido compartir con mis compañeras de curso acciones que se están llevando a cabo en distintas zonas del mundo y así tener mayor visibilidad de los movimientos sociales, históricos y recientes, que hay a lo largo y ancho del planeta.

¿Lo recomendarías? ¿A quién?…

A cualquier persona con ganas de acción.

Qué piensas del momento político que estamos viviendo?

Creo que es un momento muy interesante políticamente hablando. Hace 3 años con el surgimiento del 15M la sociedad comenzó a despertar de un largo letargo y se creó un caldo de cultivo para que una vez pasados estos tres años y habiendo madurado los colectivos, movimientos sociales y ciudadanía en general empiecen a surgir propuestas de cambio concretas y realistas. Hemos pasado de la utopía a la realidad y es el momento de estar al pie del cañón, para lo cual una formación previa es indispensable.

Por qué eres socia de Ingeniería Sin Fronteras?

Porque es una vía de escape en una sociedad tan ciega y encorsetada. Se trata de un movimiento juvenil al que considero bastante transgresor teniendo en cuenta de donde viene, las universidades de ingeniería.

Pertenecer a una organización de este tipo te da otro punto de vista del mundo y la sociedad y dentro de todo lo pesimista y catastrofista que puede llegar a ser su mensaje, tejer redes con otra gente que piensa y actúa como tú te ayuda a seguir. Es muy ilusionante pertenecer a un colectivo como ISF.